No todo es lo que parece
Título: Heridas y polvo de estrellas
Autora: Andrea Hannah
Género: Thriller, Misterio
Formato: Físico
Páginas: 330
¿En español? Sí. Lo encuentras publicado bajo el sello de Alfaguara Juvenil.
Calificación: ⭐️ ⭐️
Sinopsis
Todos conocen las historias de los lobos de Amble. Entonces, ¿por qué nadie le cree a Claire?
Después de una noche de fiesta, Claire encuentra a su hermana menor Ella en medio de un campo de maíz, con la cara ensangrentada. El pueblo entero parece culparla, pero Claire sabe la verdad: ella no lo hizo; lo hicieron los lobos.
Dos años más tarde, Ella desaparece, dejando atrás un diario lleno de pistas que ayudarán a Claire a averiguar qué pasó en realidad la noche de la fiesta, y por qué dejó que los lobos se la llevaran.
Opinión
Tengo una relación un poco extraña con Heridas y polvo de estrellas, comenzando porque era un libro que definitivamente no quería leer.
La primera vez que supe de esta novela fue gracias a un post de instagram publicado por una persona con la que en es entonces no me llevaba muy bien. Decidí que si a ella le gustaba, si ella la había leído, no había manera en la que yo también lo leyera y a mí también me gustara. Así de incompatibles quería que fuéramos. Claro que esta persona alguna vez fue mi amiga, y muy a mí pesar, la verdad era que muchos de nuestros gustos coincidían.
La historia de cómo me decidí a comprar (y leer) Heridas y polvo de estrellas comienza en la FIL de Guadalajara de 2017. Fui acompañada de mi familia, recorrimos la feria entera y asistimos a un par de presentaciones. Hubo un momento en el que pasamos al lado del stand de Penguin Random House, donde tenían un anaquel (¿un librero?) entero dedicado sólo a esta novela. Inmediatamente nos dimos la vuelta y seguimos explorando. Cuando llegamos al área infantil, lo primero que vimos fue un anaquel igual al que había en PRH, lleno de copias de Heridas y polvo de estrellas. De nuevo seguimos avanzando hasta que volví a ver el libro en un lugar diferente. Y luego en otro. Y luego en otro. Sentí que era una especie de señal del universo. “Léeme, léeme”, me decía. Así que al final lo compré.
Comencé a leer la novela a mitad de la noche, en nuestro cuarto de hotel. La terminé justo al final del viaje, en menos de tres días.
Me voló la cabeza. Nunca había leído un thriller, y todos los misterios del pueblo de Amble eran tan intrigantes que hasta se me olvidó que no debía estar disfrutando el libro. Quedé fascinada con cada uno de los plot twists y se lo recomendé a todo aquel que estuviera dispuesto a escucharme. Convencí a un par de amigos para que lo leyeran y al final terminé prestando mi copia del libro. Nunca volvió a mis manos.
Fue en algún momento de 2019 que me volví a comprar el libro. Esta vez lo encontré solito, en la sección de literatura juvenil de una librería. Lo compré, primero, porque estoy segura de que es imposible que mi copia original regrese a mis manos, y segundo, porque me causaba mucha curiosidad regresar a esta historia que fue tan importante para mí en algún momento pero de la que ya recordaba muy poco. Este año descubrí que una de las personas a las que le recomendé Heridas y polvo de estrellas lo estaba releyendo, y me pareció buen momento hacer lo mismo.
Me acerqué a la historia con mucha más cautela que la primera vez, con mucha más atención. Pude ver los engranajes del misterio y predecir el plot twist final desde el principio. Me preocupó encontrar simbolismos que están presentes sólo en la primera mitad del libro y luego se desvanecen, así como frases que parecen estar perfectamente manufacturadas con tal de que uno las subraye, que aparentan dejarte pensando aunque en realidad aportan poco.
“De todos modos siempre parece ser así; todas las cicatrices que recibimos son porque alguien nos hiere lo suficiente como para dejárnoslas” —p. 137.
Fue muy curioso releer este tipo de frases, porque estoy segura de que Lucía de 2017 no sólo las subrayó, sino que se las aprendió de memoria.
“A veces ignoras las cosas malas de la gente que amas, porque la amas demasiado” —p. 187.
Sin duda, lo que más disfruté de esta relectura fue reencontrarme con una versión pasada de mí, reflexionar sobre mis gustos personales y analizar de manera crítica mi historial lector. He aprendido a diferenciar entre las historias que me marcan de por vida y las que sólo me hacen compañía por unas semanas. Esta, tristemente, pertenece a la segunda categoría. Me interesa más como objeto físico que como obra literaria.
En cuanto al contenido de la novela en sí, creo que el misterio es la parte más rescatable. El tono de ansiedad, miedo e intriga marcan el ritmo acelerado del libro y hacen que sea no sólo rápido sino también satisfactorio. Hasta cierto punto.
Tengo un problema con el plot twist final, y es que me parece perjudicial para la percepción colectiva de personas que sufren de psicosis o incluso simples alucinaciones. Heridas y polvo de estrellas las plantea como agentes de riesgo, más como lobos peligrosos que como personas. Me molesta muchísimo. Quisiera saber qué tanto afecta que sigamos utilizando este tipo de trastornos o enfermedades para causar miedo en los lectores. A mí me parece que sólo estamos generando estigma.
Mi última queja es en cuanto al romance. En mi primera lectura me pareció asombrosa la relación entre Grant y Claire, pero esta vez no me la creí para nada. Me parece que hay más tensión (para mal) entre Claire y Ella. (Siempre la describe como un ángel, como alguien que es “magia pura”, y la verdad me incomodó muchísimo.
¿Volvería a leer Heridas y polvo de estrellas? No. O por lo menos no en un futuro cercano. ¿Conservaré el libro en mi biblioteca? Por supuesto que sí; mi historia personal y mágica con este libro nadie me la quita.
Y, tú, queridx lectorx, ¿ya conocías Heridas y polvo de estrellas? ¿Te gustó? ¿Planeas leerlo?


sin duda una carta de amor a la literatura.jpg
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