Aferrándose a lo humano
Título: WendigoAutor: Omar Alejandro Domínguez García
Genero: Terror
Formato: Impreso
Páginas: 174
¿En español? Sí
Calificación: ⭐️⭐️⭐️
Sinopsis
El día que hereda la empresa de su padre, un hombre escucha el llamado del bosque. Allí, mientras una criatura lo acecha, enfrenta la herencia del poder, la culpa y un pasado enterrado donde aún respira lo que alguna vez fue humano.
Opinión
No suelo leer terror; tiendo a gravitar hacia novelas que me hagan sentir bien, que me reconforten, pero Wendigo me intrigó desde el primer momento, sobre todo porque se trata de un libro que conozco desde el momento en que empezó a conceptualizarse.
Creo que tengo opiniones muy poco objetivas sobre la novela, primero porque conozco al autor en persona y mi sesgo de familiaridad me hace pensar de manera positiva sobre su escritura, y luego porque no tengo ningún conocimiento previo sobre la figura del wendigo y no puedo atinar a qué tropos está repitiendo y a qué cosas está subvirtiendo. En fin.
Lo que puedo decirte, queridx lectorx, es que disfruté mucho de los ambientes que construye la novela, del frío y del silencio, y me pareció particularmente interesante la manera en la que describe todo a través de los ritmos y compases (del corazón, de las pisadas, del propio silencio) y las cosas que estos marcan (¿esperanza?, ¿miedo?, ¿condena?). En Wendigo lo desconocido del bosque aterra tanto como la monotonía de la ciudad, del trabajo de oficina.
Creo que tengo opiniones muy poco objetivas sobre la novela, primero porque conozco al autor en persona y mi sesgo de familiaridad me hace pensar de manera positiva sobre su escritura, y luego porque no tengo ningún conocimiento previo sobre la figura del wendigo y no puedo atinar a qué tropos está repitiendo y a qué cosas está subvirtiendo. En fin.
Lo que puedo decirte, queridx lectorx, es que disfruté mucho de los ambientes que construye la novela, del frío y del silencio, y me pareció particularmente interesante la manera en la que describe todo a través de los ritmos y compases (del corazón, de las pisadas, del propio silencio) y las cosas que estos marcan (¿esperanza?, ¿miedo?, ¿condena?). En Wendigo lo desconocido del bosque aterra tanto como la monotonía de la ciudad, del trabajo de oficina.
“Somos prisioneros del tiempo y del miedo. Los días se nos escapan, nos los arrebatan y, aún así, vivimos despreciando la vida mientras tememos a la muerte”. —p. 17
También se me hizo interesante la figura del padre del protagonista. Me interesa la idea de las presiones sociales, del peso de las expectativas que otros ponen sobre nosotros y sobre nuestro trabajo; me interesa la idea del abandono de la familia en favor del trabajo y el no tener remordimientos al respecto. Me gusta muchísimo que la mera idea del padre persiga al hijo a lo largo de toda su vida como una sombra imposible de alcanzar, y que llegue el momento en que haga cuestionar, tanto al personaje como al lector, qué es real y qué no.
“¿Cómo era posible que alguien que debía ser una fuente de amor pudiera inspirar tanto temor en mí?” —p. 26
Hubo una escena en particular que me hizo pensar en Hamilton, en la última parte de “Non-Stop” cuando todas las voces se sobreponen y empiezan “look around, isn’t this enough”. También me recordó muchísimo a una escena parecida de El gran showman, pero esa es otra historia. ¿Por qué es que los personajes masculinos se dejan cegar por la ambición?
A pesar de que disfruté la novela, debo admitir que no hubo ninguna escena que me hiciera sentir miedo; sentí asco, sentí frío y sentí hasta pena por el protagonista, pero nada me resultó particularmente aterrador. Me hubiera gustado ver más del monstruo como protector del bosque y menos del canibalismo (en mi ––de hecho poca–– experiencia con el terror, así todo incluye canibalismo y se está volviendo un lugar tan común que cada vez me sorprende y me asusta menos).
Y tú, queridx lectorx, ¿ya leíste Wendigo?, ¿qué te pareció?
Nos leemos :)
Nos leemos :)



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